- La clave es dejar que el tiempo transcurra y sentirme mejor contigo misma.
- Qué fácil parece cuando lo dices, pero no sé por dónde empezar. Me parece imposible.
- No es imposible. Todas las grandes historias empiezan por un principio. Un punto de cambio en el que siempre se ha de reconocer un sentimiento: el de la aceptación. Acepta que no has encontrado tu camino y que ni siquiera sabes bien por qué. Ése es el primer paso. Sin él, estás a merced del azar, de todo aquello que no podemos controlar, y por supuesto, del tiempo. Lo demás, será lo siguiente.
- Pero si ni siquiera sé lo que quiero. ¿Cómo voy a parar y a arriesgarme a perderlo todo? ¿Y si me equivoco? ¿Y si no tomo la decisión acertada?
- Sí sabes lo que quieres, pero hace demasiado que no te escuchas. Crees que lo haces, pero no es así, porque si realmente lo hicieras, hace ya mucho tiempo que habrías cambiado de actitud y de vida. ¿Sabes lo que es el silencio? El silencio es algo grande, muy grande. No tengas miedo a sentirlo.
- El silencio me hace pensar, y es eso precisamente lo que no quiero.
- No pensar, si no reflexionar en el pasado, presente, y como no, en el futuro. Ordenar tus pensamientos en carpetas de recuerdos. Encontrarte a ti misma en el silencio de tu cuerpo, de tu mente. Y así, una vez lo tengas todo claro, podrás salir ahí fuera, a enfrentearte con todo lo que se te ponga por delante.
Porque siempre he creído que tú puedes. Y no me equivoco.
Porque siempre he creído que tú puedes. Y no me equivoco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario