Un día te das cuenta de que no necesitas nada, ni nadie más. Que estás bien como estás, y que al fin y al cabo eres feliz.
Dentro de tu pequeño mundo viven las personas que solo tu quieres que estén. En mi pequeño mundo viven ellas dos. Las que me hacen reír cuando estoy triste, las que lloran conmigo, las que me acompañan en los buenos y malos momentos, las que consiguen que desaparezca el universo, las que piensan igual que yo...
Esas dos personitas que hacen que mis días tengan algo de sentido.
Ayer, hoy y mañana, estarán siempre, siempre en mi corazón.
Las quiero :)
.
No se trata de olvidar, sino de recordar sin que te duela.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
lunes, 7 de noviembre de 2011
Joaquín Sabina
"Corre" dijo la tortuga,
"atrévete" dijo el cobarde,
"estoy de vuelta" dijo un tipo que nunca fue a ninguna parte.
"Sálvame" dijo el verdugo,
"Sé que has sido tú" dijo el culpable.
"No me grites" dijo el sordo,
"hoy es jueves" dijo el martes
y tú no te perfumes con palabras para consolarme
déjame sólo conmigo,
con el íntimo enemigo que malvive de pensión en mi corazón,
el receloso, el fugitivo, el más oscuro de los dos,
el pariente pobre de la duda.
El que nunca se desnuda si no me desnudo yo,
el caprichoso, el orgulloso,
el otro el cómplice traidor.
Jose Ángel Buesa 2*
Mi corazón, un día, tuvo un ansia suprema,
que aún hoy lo embriaga cual lo embriagara ayer;
Quería aprisionar un alma en un poema,
y que viviera siempre... Pero no pudo ser.
Mi corazón, un día, silenció su latido,
y en plena lozanía se sintió envejecer;
Quiso amar un recuerdo más fuerte que el olvido
y morir recordando... Pero no pudo ser.
Mi corazón, un día, soñó un sueño sonoro,
en un fugaz anhelo de gloria y de poder;
Subió la escalinata de un palacio de oro
y quiso abrir las puertas... Pero no pudo ser.
Mi corazón, un día, se convirtió en hoguera,
por vivir plenamente la fiebre del placer;
Ansiaba el goce nuevo de una emoción cualquiera,
un goce para el solo... Pero no pudo ser.
Y hoy llegas tu a mi vida, con tu sonrisa clara,
con tu sonrisa clara, que es un amanecer;
y ante el sueño más dulce que nunca antes soñara,
quiero vivir mi sueño... Pero no puede ser.
Y he de decirte adiós para siempre, querida,
sabiendo que te alejas para nunca volver,
Quisiera retenerte para toda la vida...
Pero no puede ser! Pero no puede ser!
Jose Ángel Buesa
Quizás estando sola, de noche, en tu aposento
oirás que alguien te llama sin que tu sepas quién
y aprenderás entonces, que hay cosas como el viento
que existen ciertamente, pero que no se vén...
Y también es posible que una tarde de hastío
como florece un surco, te renazca un afán
y aprenderás entonces que hay cosas como el río
que se estan yendo siempre, pero que no se van...
O al cruzar una calle, tu corazón risueño
recordará una pena que no tuviste ayer
y aprenderás entonces que hay cosas como el sueño,
cosas que nunca han sido, pero que pueden ser...

Por más que tu prefieras ignorar estas cosas
sabrás por qué suspiras oyendo una canción
y aprenderás entonces que hay cosas como rosas,
cosas que son hermosas, sin saber que lo son...
Y una tarde cualquiera, sentirás que te has ido
y un soplo de ceniza regará tu jardín
y aprenderás entonces, que el tiempo y el olvido
son las únicas cosas que nunca tienen fin.
oirás que alguien te llama sin que tu sepas quién
y aprenderás entonces, que hay cosas como el viento
que existen ciertamente, pero que no se vén...
Y también es posible que una tarde de hastío
como florece un surco, te renazca un afán
y aprenderás entonces que hay cosas como el río
que se estan yendo siempre, pero que no se van...
O al cruzar una calle, tu corazón risueño
recordará una pena que no tuviste ayer
y aprenderás entonces que hay cosas como el sueño,
cosas que nunca han sido, pero que pueden ser...

Por más que tu prefieras ignorar estas cosas
sabrás por qué suspiras oyendo una canción
y aprenderás entonces que hay cosas como rosas,
cosas que son hermosas, sin saber que lo son...
Y una tarde cualquiera, sentirás que te has ido
y un soplo de ceniza regará tu jardín
y aprenderás entonces, que el tiempo y el olvido
son las únicas cosas que nunca tienen fin.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Perdón por no haber sabido quererte menos, por no poder dejar de pensar en ti. Siento haberte robado meses de tu vida, malgastar tus horas y palabras. Perdóname por arrancarte sonrisas que tu no querías mostrar, por haber forzado abrazos que tu no querías dar y por alargar algo que tu no querías alargar.
Siento no haber sido esa persona que tu esperaras que fuera. Siento no haber sido perfecta, pero así soy yo.
Siento no haber sido esa persona que tu esperaras que fuera. Siento no haber sido perfecta, pero así soy yo.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Desaparece.
No me mires así. No fui yo quien quiso que nuestros caminos se separaran. Por favor, no me hables de esa forma, con el mismo cariño y la misma dulzura que cuando me decías "te quiero". Te lo pido, te lo ruego. Desaparece ya de una vez de mi mente, no puedo seguir imaginando que sigues aquí, me hace daño y retrocedo.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Querer y no poder.
muero...
Quisiera no equivocar la ocasión, busco palabras perfectas entre mi conciencia y lo que está en mi razón.
Y cuando más y más y más intento romper el hielo, miro tus ojos frente a mi brillando como un caramelo.
Y quiero dejar de ser, de estar y pido a Dios que se pare el tiempo,
entonces suspiras, te toco, y muero...
Y cuando más y más y más intento romper el hielo, miro tus ojos frente a mi brillando como un caramelo.
Y quiero dejar de ser, de estar y pido a Dios que se pare el tiempo,
TiempoMalInvertido
Y mira donde hemos ido todo el tiempo a invertirlo,
solo para ser como el desconocido que se esconde perdido donde nadie lo pueda ver.
Porque parece mentira, después de tanto esfuerzo, no poder ni mirarnos a la cara como cuando lo hacíamos en aquella primavera lejana que se llevó todos mis días soleados.
Tenemos la mala costumbre
Tenemos la mala costumbre de querer a medias,
de no mostrar lo que sentimos a los que están cerca,
tenemos la mala costumbre de echar en falta lo que amamos,
sólo cuando lo perdemos es cuando añoramos.
Tenemos la mala costumbre de perder el tiempo,
buscando tantas metas falsas tantos falsos sueños,
tenemos la mala costumbre de no apreciar lo que en verdad importa,
y sólo entonces te das cuenta de cuántas cosas hay que sobran.
Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di,
hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí,
cuanto sentimos cuanto no decimos y a golpes pides salir,
escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.
de no mostrar lo que sentimos a los que están cerca,
tenemos la mala costumbre de echar en falta lo que amamos,
sólo cuando lo perdemos es cuando añoramos.
Tenemos la mala costumbre de perder el tiempo,
buscando tantas metas falsas tantos falsos sueños,
tenemos la mala costumbre de no apreciar lo que en verdad importa,
y sólo entonces te das cuenta de cuántas cosas hay que sobran.
Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di,
hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí,
cuanto sentimos cuanto no decimos y a golpes pides salir,
escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.
martes, 1 de noviembre de 2011
Reina
La pequeña princesa rompió a llorar. Entonces comprendió lo duro que era hacerse mayor y llegar a convertirse en reina.
Nunca olvidó quien era y quien quería ser, que le gustaba o que le hacía sentir bien. Comprendió qué valía la pena y qué no, supo diferenciar sus sentimientos y quién era capaz de quererla. Imaginó ser un pájaro para poder volar y salir de este mundo, soñó tener un jardín lleno de margaritas. Aún así, después de todo, se convirtió en reina, y por mucho que intentó inventar siempre hubo alguien que la hizo llorar.
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