-Si.
-¿Y por qué?
-No se, no puedo evitar hacerlo cada vez que te veo.
-No, te equivocas...
-¿Entonces?
-Ya estoy enamorado de ti.
-ah... ¿Y qué piensas hacer?
-No lo se, haré lo que tú quieras que haga.
-Bésame...
-No...
-¡¿Por qué?!
-Porque correrías el peligro de también enamorarte de mi.
-Demasiado tarde...
