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No se trata de olvidar, sino de recordar sin que te duela.

martes, 27 de marzo de 2012

y a ti, ¿qué te hace feliz?

La felicidad abarca muchos aspectos de nuestras vidas, como el éxito laboral, la familia...
Dependemos de muchos factores para ser felices, o quizás no, alomejor, y aunque parezca una locura, solo necesitamos una cosa para sentirnos bien: amor. Sí, puede que suene demasiado romántico, empalagoso incluso. Pero quien de ustedes no ha sentido alguna vez verdadera felicidad al amar y sentirse amado? Seguro que sí.
Es una fuerza sobre natural que logra romper todos nuestros esquemas y toda pisca de tristeza, nostalgia, agobio... Somos personas diferentes, y nos volvemos más conformistas con la vida, ya que tan solo una palabra de esa persona basta para hacerte sonreír. 
Quizás este sentimiento no logre remediar todos los problemas del mundo, ni solucionar los obstáculos que nos pone la vida, pero lo que si consigue es que nos olvidemos durante un rato de los torbellinos de fracasos y desilusiones que nos rodean. 
Es simple, busca una persona a quien amar, has que te ame, y estarás a un paso de conseguir la verdadera felicidad.
Tan solo está en nuestras manos.

jueves, 1 de marzo de 2012

Quiero hacerte un regalo

Llevo días pensando en hacerte un regalo. Algo dulce, algo especial. Un regalo que no logres olvidar nunca, y que sea único en el mundo. Lo he encontrado...
Es frágil y fuerte, duro y blando, grande y pequeño. Cabe en una mano, pero si esa mano lo aprieta se romperá. 
Es sencillo, pero a la misma vez complicado, raro, y a la misma vez muy común. Lo tiene todo.
No hay otra persona mejor que tú para que sea dueño de éste regalo, por eso te lo entrego, dentro de una cajita, envuelto, procurando que no se ralle ni se estropee. 
Te pido que la abras con cuidado y mires lo que hay dentro.
Te regalo mi corazón, el músculo más sano de mi cuerpo, y el único que funciona sin quererlo yo, porque quien lo hace bombear eres tú. 
Aquí te lo dejo, en tus manos, guárdalo, porque será tuyo para siempre, y no me arrepentiré de habértelo regalado nunca.