Cada día hay menos ganas de llegar. Mi meta se desvanece en la oscuridad de una calle mojada. Todo está borroso, mi camino se desapareció por la lluvia. Oigo frenasos a lo lejos, creo que es mi mente rebobinando hasta el momento en el que empezó todo, y mi corazón comprende, que nací destinada a esto.
Pero yo soy más lista y fuerte que cualquier obstáculo en mi vida. Y aunque todo lo vea mal, se que sacaré fuerzas de donde no hay y superaré lo insuperable.
Porque yo lo valgo.
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