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No se trata de olvidar, sino de recordar sin que te duela.

martes, 6 de septiembre de 2011

El que nada espera, nunca sufre desengaños.

Veías la luz al final del túnel, por fin llegabas a pensar que saldría bien, que todo quedaría como pensaste. Que nada ni nadie podría hacer que te entristecieras hoy. Pero un día te levantas por la mañana y tienes un mal presentimiento. Hoy no saldrá bien. 
Y así es. Inexplicablemente te sientes incompleta, fuera de lugar. Sientes que no encajas. Que no vives tu vida, porque alguien te la ha robado y la vive por ti.
Todos tus deseos, sueños, y/o oportunidades desaparecen. Y estás sola rodeada de muchísima gente. Gente que no te escucha, y ni si quiera te presta atención. No es culpa de ellas. Es tuya. Tu eres quien se aísla de las personas, quien no expresa sus sentimientos, quien no quiere ayuda....
Ábrete, porque quizás encuentres la solución de tus problemas en los demás, y no en ti misma. Pero solo quizás.

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